


se acaba nuestra historia, a si dijo mi hermano menor cuando decidimos vender la casa que fue de nuestros padres
somos seis hermanos, nacidos y criados en un campamento minero, vivimos hasta ahi hasta que se acabo Caletones, mi papá trabajo por muchos años ahi .despues nos vinimos a Rancagua, donde vivimos hasta hoy, la casa que nos acogió por mucho tiempo era chiquita, pero en ella vivimos muy bien , con nuestros padres, era chiquita pero muy acogedora, luego falleció nuestro papá, , y durante muchos año vivió sola nuestra mamá, ahora ya la casa .sin ella ya no era lo mismo, la fuimos dejando y dejando de visitar, hasta que al final la vendimos
cuando estaba nuestra mamá, siempre nos juntábamos, era nuestro punto de encuentros de nosotros y también de los nietos, que siempre iban visitarla
de primera nos costo´decidirnos pero con el tiempo se iba a ir deteriorando, lo bueno que quedó en buenas manos, porque el comprador es una persona que perdió su departamento en el terremoto, era amigo de un cuñado y la señora fue conocida de mi hermano menor cuando los hijos estudiaban, a si que eso nos reconforta, eso si que ahora ya no tiene el cactus grande que estaba al lado de la puerta, ni las plantas , ahora luce más vistosa con el color que le pusieron los nuevos dueños
El sábado pasado me encontré con ellos en una feria artesanal que hubo en la plaza y me contó que ya están viviendo allá y están muy contentos
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